Pico Salvaguardia (2.736 m) desde la Besurta.

 


Distancia: 10,5 km

Desnivel acumulado en subida:   849 m
Desnivel acumualdo en bajada:   849 m


Ascensión al Pico Salvaguardia

Cuando nos encontramos en los Llanos del Hospital de Benasque, si seguimos con la vista el cordal norte pirenaico hacia el este, observamos dos picos continuos que superan los 2.700 m de altitud, separados por un collado que forma una brecha. Son, por este orden, el Pico de Salvaguardia (2.736 m), el Portillón de Benás (2.444 m) y el Pico de la Mina (2.704 m). Nosotros nos dirigimos a los dos primeros hitos, pero lo haremos desde un lugar más elevado que los Llanos del Hospital (1.745 m) y así evitaremos algunos metros de la ascensión.

A la derecha el Pico Salvaguardia. Al fondo Perdiguero y Posets.

Desde el aparcamiento de la Besurta (1.880 msnm), junto a la cantina y los servicios, buscamos el poste indicador que nos muestra el sendero de los ibones de Villamorta. Ascendemos por el cómodo camino entre pinos negros (pinus uncinata) hasta alcanzar el primer ibón. A finales de septiembre el lago, de dimensiones reducidas y medio encajado entre un escarpe rocoso y bloques, está bien alimentado desde el ibón superior y su nivel de agua es alto.


Ibón de Villamuerta Bajo

Aquí abandonamos este sendero y vadeamos el canal de desagüe del ibón. Seguimos otra senda menos pisada que se adentra en el pinar que se ha instalado en los canchales de la ladera. Son bloques de roca de todos los tamaños y ahora cubiertos en parte de vegetación.

En este tramo de la ascensión nos guiamos por los hitos y el track, ya que no existe una traza bien definida y es fácil despistarse.


Hacia la Costera

Cuando llegamos a la cota 2000, los pinos desaparecen prácticamente y la senda forma una diagonal hacia el NO para progresar por la ladera herbosa. En esta zona, conocida con el apropiado nombre de La Costera, atravesamos varios regueros, ahora secos, que bajan abruptamente por la fuerte pendiente.

Al alcanzar la cota 2120, a 1,7 km desde el inicio, el sendero confluye con el GR-T46 que procede de los Llanos del Hospital y con otro que viene del aparcamiento inferior de la Besurta.

Ahora seguimos este camino más transitado que supera un primer escalón con varias lazadas. Al salir de la última, una bifurcación a la derecha (N) lleva al Puerto de la Picada (2.478 m) paso tradicional a la Val d’Aran por la Artiga de Lin. Pero nosotros continuamos hacia el oeste atraídos por la esbelta figura del pico Salvaguardia.


Ibón de la Costera y el Macizo Aneto-Maladetas

Pronto llegamos al ibón de La Costera (2.260 m). Durante toda la excursión tenemos unas buenas vistas al sur del macizo de Aneto-Maladetas, pero desde el este ibón son espectaculares, ya que nos situamos justo enfrente. Aquí las fotos son inevitables y un pequeño descanso, merecido.


Dolinas junto al camino

Avanzamos de nuevo hacia el segundo escalón. La mayor parte de la Costera es un territorio calizo y en este escalón se manifiestan fenómenos kársticos como lapiaces y sobre todo con un campo de dolinas, que son depresiones de varios metros de diámetro y profundidad, por las que se filtra el agua del deshielo, aunque en ocasiones puede formarse algún ibón.

Entre algunas de estas depresiones vemos las ruinas de la Casa Cabellut (2.365 m) un lugar de abastecimiento durante el s. XIX, cuando se estuvo explotando una mina cercana.


Portillón de Benás.

Una nueva lazada nos sitúa en el Portillón de Benás (2.444 m), donde se encuentra la muga 332 de la frontera con Francia. Empotrado entre los picos de Salvaguardia (2.736 m) y la Mina (2.704 m) este puerto de montaña fue acondicionado alrededor del año 1320 siendo desde entonces un paso muy popular entre los habitantes de ambos lados de la frontera, en cuyos valles se construyeron hospicios (Hospice de France, Hospital de Benasque) para acoger a los transeúntes que viajaban o comerciaban.


En el centro el Pico de la Mina

Retrocedemos unos metros del sendero para continuar la ascensión al pico. Hasta aquí el camino ha sido fácil, pero a partir de ahora la dificultad técnica aumenta considerablemente ya que nos encontraremos con varios pasos expuestos por roca desnuda que con lluvia, nieve o hielo pueden ser peligrosos.


Comienza el tramo expuesto


Cable en tramo expuesto

Así llegamos al trecho del pasamanos con un cable que asegura unos cuantos metros aéreos sobre la roca casi vertical. Con cuidado lo atravesamos y seguimos la senda zigzagueando hasta el primer mirador de la vertiente francesa (2.595 m). A nuestros pies hay un grupo de lagos, el más grande el Boum de Venasque y junto a ellos el Refuge de Venasque, situados todos a unos 2.250 de altitud. Vemos también a nuestra derecha el camino del Portillón y el imponente Pico de la Mina (2.704 m).


Refuge de Venasque y lago Boum de Venasque

Nos resta el último tramo de la ascensión, siguiendo el cordal por la vertiente sur y tras sucesivos zigzag alcanzamos la alargada cima del Salvaguardia (2.736 m) donde se han construido varios vivac.


Vista sur desde la cima


Vista norte desde la cima.

Sin obstáculos cercanos, tenemos una extensa visión en 360º de los Pirineos Centrales, con infinidad de picos, algunos fáciles de reconocer como Aneto, Maladetas, Alba, Posets, Perdiguero, Maupas, ...


Inciamos el descenso

Después de la gratificante observación de nuestro entorno y de un ganado descanso, emprendemos el regreso siguiendo el mismo camino que hemos utilizado para llegar hasta aquí.


Ibón de la Costera y Macizo de Aneto-Maladeta.

Ibón de la Costera y Pico Salvaguardia





Pico Auñamendi (2.504 m) desde la Piedra de San Martín.

 


Distancia: 13,3 km

Desnivel acumulado en subida:   787 m
Desnivel acumualdo en bajada:   787 m


Pico de Auñamendi o Pic d'Anie

El pico de Auñamendi (o Pic d’Anie) con sus 2.504 m de altitud es el primero de los Pirineos en superar los 2.500 m en su vertiente occidental, es decir desde el mar Cantábrico.

Se encuentra situado en el Bearn francés, a poco más de 1 km de la línea fronteriza franco-española.

Su esbelta forma piramidal, su altitud que destaca sobre su entorno y el difícil acceso por estar rodeado de roca caliza descarnada, siempre han sido un reclamo para los habitantes de la zona y sus visitantes que lo han observado con admiración y respeto.

He hallado dos versiones del significado del orónimo Auñamendi en euskera: monte de los cabritillos y monte azotado por el viento del noreste, aunque es el primero el más aceptado. Este topónimo también da nombre a una comarca pirenaica de Navarra y, en ocasiones, se ha utilizado para referirse a toda la cordillera.

Está considerada como la montaña sagrada del pueblo vasco. Las leyendas románticas sobre ella se popularizaron durante el s. XIX, destacando la de ser la morada de Maithagarri, un hada enamorada de un pastor al quien rapta y lleva a su hogar.

Las primeras ascensiones documentadas se produjeron a finales del s. XVIII y las realizaron cartógrafos y geógrafos franceses.

El año anterior, cuando recorrimos la Ruta de la Golondrinas, durante la 3ª etapa entre el refugio de L’ Abelouat y el de Jeandel, pasamos por el collado del Anie, pero no ascendimos al pico y nos prometimos hacerlo este año.


Camino del Col d'Arlas y Pico Arlas. Al fondo el pico Auñamendi.

Así que de las diferentes opciones de ascensión que existen, nosotros ahora hemos elegido la que comienza en el aparcamiento del collado de la Piedra San Martín o collado Emaz, a 1.767 m de altitud, en la carretera de Isaba a Arette, poco después de entrar en territorio francés, pero junto a una de las mugas que limitan Navarra del país galo.

De hecho los 2,5 km iniciales y finales de la ruta (ida y vuelta) recorren suelo fronterizo navarro, para después adentrarse en tierra franca y atravesar una parte del extenso y caótico exokarst de Larra, antes de atacar la cima.


La Contienda

La mañana es fresca y amenaza lluvia, pero las nubes se mantienen altas y nos dan una tregua. Empezamos pues la aproximación, entre prados y algunos pinos negros aislados que en breve perderemos de vista, ascendiendo al monte Monbiela (1.923 m) en busca del col d’Arlas.

Poco antes de alcanzar el collado nos desviamos hacia el sur y pasamos junto a la discreta Fuente de la Contienda, a los pies del pico d’ Arlas (2.044 m).

Recorremos a media altura la vertiente occidental y navarra del pico y más abajo vemos el valle de La Contienda, en el que se ha instalado una pista de esquí de fondo.


Karst de Larra. Al fondo El Soum Couy y Auñamendi (Anie).

Después de pasar junto al Col de Pescamou (1.918 m) y el pico del mismo nombre nos adentramos ya en suelo bearnés y llegamos al Refugio de los Espeleólogos, una construcción metálica utilizada por las expediciones espeleológicas que exploran el inmenso karst de Larra.


Comienza el caótico sendero.

El cómodo camino que hemos seguido hasta ahora pronto se va a convertir en un laberinto pétreo, jalonado de multitud de hitos, que no siempre ayudan. Por suerte, unas marcas de pintura roja y un buen track, hacen más llevadero el caótico sendero que tenemos que transitar.


Atravesando una diaclasa.

Nos hallamos ante lo más abrupto y salvaje del complejo kárstico de Larra. Alrededor de los 2.000 m de altitud, sobre una plataforma de rocas calizas densamente fracturadas del Cretácico superior (93 m.a.), se fue formando a partir del Terciario superior (23 m.a.) uno de los sistemas kársticos más importantes de Europa, que se extiende a lo largo de 120 km2, entre Navarra, Huesca y el Bearn francés.


Pequeño valle hacia Le Pourtet y el Anie.

La erosión producida por el agua de lluvia, la nieve y el hielo sobre la roca calcárea fisurada ha provocado que en el subsuelo (endokarst) se instale una enmarañada red con más de 2.000 simas catalogadas, con cientos de kms de galerías, una decena de ríos subterráneos y un gran reservorio de agua.


Pico Auñamendi rodeado del exokarst.

El exterior (exokarst) está caracterizado por cerros ruiniformes, grandes desprendimientos de bloques, vastos y profundos lapiaces desnudos y depresiones, como dolinas y valles ciegos.

De entre las simas sobresale la de la Piedra de San Martín que alcanza una profundidad de -1.410 m y más de 80 km de galerías exploradas. Este sistema espeleológico tiene 13 accesos para los espeleólogos y la gran sala de La Verna, visitable por turistas a pie a través de un túnel excavado.


Comienza la ascensión a la cima del Auñamendi.

Al orillar la punta rocosa del Murlog (2.054 m) llegamos a un cruce de caminos con dos opciones para acceder el pico Auñamendi. Nosotros iremos por el sur y regresaremos por el este.

En esta zona se mantienen los neveros en las umbrías hasta el verano y pueden ser peligrosos si ocultan grietas o simas. Ahora a finales de septiembre no encontramos ninguno.

Progresar por este terreno es complicado, así que con cuidado vamos sorteando las profundas hendiduras del lapiaz, evitando las caídas sobre la afilada roca.

Subimos a Le Pourtet (2.238 m.) por un angosto vallecillo y tras un breve descenso nos encaminamos a la base del Pic d’Anie.

Aquí dejamos a nuestra derecha (sur) la senda del Añelarra (2.346 m.) iniciando la ascensión por la ladera sur de la pala final del Anie, con una fuerte pendiente pero sin dificultad, hasta la cumbre (2.504 m).


Desde la cumbre del Auñamendi hacia el sur. Añelarra, Mesa de los Tres Reyes, Petretxema, ...

En la aireada cima dedicamos un tiempo a contemplar nuestro alrededor y, a pesar de las nubes, la visión de 360º es espectacular. Cerca vemos, hacia el sur los picos de Añelarra (2.346 m), la Mesa de los Tres Reyes(2.448 m) y Petretxema (2.372 m) y a lo lejos se intuyen las vastas estribaciones de la cordillera pirenaica.


Desde la cumbre hacia al norte. Soum Couy, Les Tourelles, ...

Después del merecido descanso, emprendemos el regreso descendiendo la pala cimera y a mitad bajada seguimos hacia el oeste tomando el sendero que rodea el pico en dirección norte.


Cima del Anie o Auñamendi 2.504 m

Este camino es el que recorrimos el año anterior procedente del refugio de L’Aberouat.

Mientras mantenemos relativamente la altura el sendero es confortable, aunque hay que destrepar un pequeño escalón. Ante nosotros otra apuesta montaña atrae nuestra atención, es el Soum Couy (2.315 m).


Soum Couy (2.315 m) en el desvío al Col des Anies.

Cuando abandonamos este camino y nos desviamos hacia el oeste para dirigirnos al Col des Anies (2.087 m), volvemos a introducirnos en el suelo ruinoso del exokarst. Avanzamos por corredores rocosos entre bloques desprendidos, grandes diaclasas y ásperos lapiaces.


Otra vez en el caos de rocas. Pico de Arlas al fondo.

De nuevo a la vista del Murlog nos reencontramos con el sendero de ida que ahora tomamos hacia el norte. Desandamos el tramo más cómodo de la ruta pasando de nuevo por el Refugio de los Espeleólogos, el Portillo de Batikotxe, el Col de Pescamou en la arista sur del triedro del Pico de Arlas, la Fuente de la Contienda y al fin llegamos al aparcamiento.


En el Col de Pescamou (1.918 m) y el Pico de Arlas.












Petretxema (2.371 m) desde el refugio de Linza.

 

Distancia: 15,7 km

Desnivel acumulado en subida: 1.083 m
Desnivel acumualdo en bajada: 1.083 m


Cima del Petretxema (2.371 m) y Grand Aiguille d'Ansabére (2.378 m)

El Petretxema o Pic d’Ansabére (2.371 m) se encuentra en la cabecera del valle de Ansó (Huesca) en el Parque Natural de los Valles Occidentales, y forma parte de la línea fronteriza con Francia. Su cima es un privilegiado observatorio de los pirineos occidentales, destacando al norte la Mesa de los Tres Reyes (2.448 m). 

 La ascensión desde el refugio de Linza por el collado homónimo es fácil. Para el regreso hay varias posibilidades de entre las cuales nosotros hemos elegido la senda de las Foyas del Ingeniero.



Desde el aparcamiento del refugio de Linza (1.340 m.), buscamos una senda que asciende hacia el nordeste. El camino, con varias trazas, se adentra en los pastos de altura que rodean el refugio, dejando atrás enseguida los pinos.

Vamos ganando altura, poco a poco, mientras compartimos, durante un trecho, el itinerario que lleva a la Mesa de los Tres Reyes.


Cabaña de Linza

Recorremos un terreno formado por margas y calizas del Cretácico Superior, con vertientes suaves y pequeñas depresiones kársticas como la que alberga la Cabaña de Linza y sus corrales.


Después del Collado de Linza. Al fondo Petretxema y la Mesa entre nubes.

Al llegar al collado de Linza (1.935 m) seguimos por la derecha hacia el este, dejando a la izquierda (norte) el camino que asciende a la Mesa. La senda corta la ladera en ascenso hasta alcanzar el siguiente collado (2.070 m), al pie de la empinada cuesta que nos llevará a la cima del Petretxema (2371 m). En este tramo final afloran las calizas de Larra, compuestas de calcarenitas y calizas con rudistas, también del Cretácico Superior.

La cumbre está partida, dejando la imponente Grand Aiguille d’Ansebére (2.378 m) separada unos metros de nosotros. Dedicamos unos minutos para descansar y disfrutar de la extensa visión que este mirador nos proporciona.


Panorámica norte desde la cumbre.

Hacia el norte podemos ver la Mesa de los Tres Reyes (2.448 m) y pegado a ella el Pic de la Table (2.341 m). El Pic d’Anie se oculta detrás de la Mesa, pero a la derecha de ésta tenemos Le Dec de Lhurs (2.160 m) y más alejada Le Billare (2.309 m). Hacia el sur apenas podemos distinguir, por las abundantes nubes, el Mallo de Acherito, el Castillo de Acher, el Bisaurín o el Midi d’Ossau.

Para regresar, tenemos la opción de descender directamente al Puerto de Ansó o Collado de Petretxema (2.070 m) por un sendero bastante empinado e inestable, pero elegimos tomar una ruta un poco más larga, y a su vez menos exigente.

Así pues, volvemos por nuestros pasos hasta el último collado, al pie de la cuesta cimera. Aquí dejamos la senda de subida y nos desviamos hacia el suroeste . El sendero está poco transitado y la traza se pierde de cuando en cuando, por lo que tenemos que seguir el track y los hitos de piedra que nos guían.

A unos 250 metros cambiamos de sentido y nos dirigimos hacia el sudeste, en dirección al Puerto de Ansó. En nuestro descenso, recorremos parte de la cabecera de las Foyas del Ingeniero atravesando un afloramiento de calcarenitas ferruginosas, con sus tonos rojizos.


Grupo de sarrios

Un grupo de sarrios pacen en la ladera pedregosa, poco antes de que la variante alcance el camino del Puerto de Ansó. Sin llegar al collado, nos deslizamos por este sendero girando al oeste.


Puerto de Ansó o Collado de Petretxema (2.070m)

La bajada por las Foyas es espectacular. Caminamos encajados entre altas laderas rocosas, al norte las calcarenitas ferruginosas y al sur las calizas de Larra. Surcamos extensos canchales fruto de la gelifracción, proceso erosivo que fractura la roca como consecuencia de la formación de hielo entre sus fisuras. La depresión cerrada de las Foyas del Ingeniero es otra formación exokárstica de absorción.


Foyas del Ingeniero. Al fondo el Txamanxoia (1.941 m)

Después de desmontar un par de abruptos escalones, alrededor de la cota 1.600, llegamos al Barcal de Linza donde encontramos el hayedo-abetal y la pendiente se suaviza notablemente. Ahora seguimos el curso del Barranco de Petretxema que se une al Paquiza Linzola donde se extiende un gran prado con algunos corrales.


Barcal de Linza

Aquí nos encontramos con una pista de llanea cruzando el barranco por un puente y acaba en una senda adaptada que sale del refugio de Linza, adonde nos dirigimos.




Golondrinas 4. Refugio Jeandel - La Contienda - refugio Belagua

 


Distancia: 12,7 km

Desnivel acumulado en subida: 367 m
Desnivel acumualdo en bajada: 598 m


Pico Auñamendi desde el Portillo de Pescamó

La cuarta y última etapa de la Ruta de las Golondrinas nos devolverá al punto de partida, el refugio de Belagua. Es la más corta y sencilla de todas, aunque se puede alargar si ascendemos al pico Arlás (2044 m), pero no es nuestro caso.

La mañana es soleada en la parte francesa del macizo y, desde el refugio Jeandel, nos dirigimos hacia el sur por la pista de tierra que nos trajo el día anterior.

En la primera bifurcación nos desviamos a la derecha por otra pista que asciende en varios zigzag hacia el Col d’Arlás (1920 m). Poco antes de llegar al collado abandonamos la pista y tomamos un sendero, también a la derecha.

Desde este lugar ya podemos divisar la vertiente sur, puesto que estamos justo en la linea fronteriza y divisoria de aguas, con el llano de La Contienda a nuestros pies. También podemos observar que pronto nos invadirán las nubes que suben lentamente por la ladera meridional.

Seguimos y cerca del collado el sendero cruza un manantial que llaman fuente de la Contienda.




Estamos recorriendo la falda occidental del pico Arlás hasta el siguiente collado, el Portillo de Pescamó (1916 m), donde se encuentra otra de las mugas que señalizan la frontera con Francia.

En este punto giramos a la derecha (oeste) para bajar por senda a los corrales de La Contienda (1720 m), donde tomaremos una pista de tierra que forma parte de la estación de esquí de fondo Larra-Belagua. 

Cerca de aquí se encuentra la sima C50, una de las dos entradas de la parte navarra del sistema subterráneo de la Piedra de San Martín.


La Contienda bajo la niebla

Llegamos al aparcamiento de la estación, donde la carretera hace una curva helicoidal para superar unos cuantos metros.

Pasamos por debajo del puente y nos salimos del asfalto, por una senda poco transitada, para salvar una larga curva. Después retomamos la carretera Na-137 durante unos 2,5 km hasta el El Ferial, otro centro de la estación Larra-Belagua, donde la dejamos para entrar en las pistas de la estación de esquí.

La niebla nos impide ver más allá de los 5 m, por lo que nos tenemos que fiar del track del GPS que teníamos preparado para esta etapa, siguiendo pistas y sendas. Solo las vacas paciendo nos hacen compañía durante este tramo final, sin poder contemplar ningún paisaje, hasta que saturados de humedad vislumbramos el refugio de Belagua.


Al fondo el refugio de Belagua




Golondrinas 3. Refugio L'Aberouat - Anie - refugio Jeandel

 


Distancia: 13,2 km

Desnivel acumulado en subida: 1.020 m
Desnivel acumualdo en bajada:   802 m


Pic d'Anie o Auñamendi (2504 m)

El itinerario que hemos elegido para ir desde L’Abérouat a Jeandel es el que pasa por la montaña sagrada del pueblo vasco Auñamendi (Anie en francés o Anía en occitano) y después atraviesa el espectacular macizo kárstico de Larra-Belagua.

Bois de Lagrave

Una mañana brumosa, y cansados de la etapa anterior, partimos del refugio de L’Abérouat hacia el noroeste. El sendero, durante los primeros 2,5 kms, es cómodo sin apenas desniveles, flanqueados por enormes hayas, bajo el dosel arbóreo del Bois de Lagrave.

Circo y Soum Coy (2315 m)

Según vamos saliendo del hayedo-abetal se despeja la niebla y damos comienzo nuestro ascenso hacia el oeste, camino del circo glaciar de la cabecera del valle, coronado por la mole del Soum Coy (2315 m).

Cabane de Cap de Baitch

En la base del circo está la Cabane de Cap de la Baitch (1670 m), una pequeña explotación ganadera y quesería, con una fuente junto a la casa.

Aquí el camino se bifurca. El de la derecha (norte) también se dirige al refugio de Jeandel, pero trasponiendo los pasos de Azuns y L’Osque. Nosotros, sin embargo, tomamos el de la izquierda (sur) para encaminarnos al pico Anie.

Pico Auñamendi o Anie (2504 m)

La senda va remontando aguas arriba el reguero que acabará formando el arroyo Le Lauga.

Les Tourelles (2041 m)

El trazado es fácil de seguir hasta llegar a los 2100 m de altitud, cuando nos adentramos en el complejo kárstico de Larra. La roca caliza descarnada y la proliferación de grietas nos dificulta ahora el seguimiento del camino.


Ladera noroeste del Anie

En la cota 2200 m el sendero se une al que viene por la derecha del Col Des Anies. Continuamos hacia el sur franqueando perpendicularmente la ladera noroeste del Anie, formada por un extenso pedregal con un par de escarpados escalones.

Cuando alcanzamos el collado (2310 m) que da paso al tramo final de la ascensión del pico Auñamendi, aún nos separan 200 m de fuerte pendiente hasta el vértice, pero unos estamos agotados y otros lesionados, así que nos preguntamos si seremos capaces de hacer cumbre sin sufrimiento y la respuesta es no. Volveremos el próximo año para alcanzar la cima.


Pic d'Anie (2504 m)

Con pesar, después de reponer fuerzas, proseguimos el camino hacia el refugio de Jeandel.

Regresamos al abrupto y caótico karst para salvar cerca de 3 km del laberíntico camino jalonado de hitos, que no siempre ayudan.

Atravesando el karst de Larra

Gracias al track del GPS y las marcas, con puntos rojos, bien ubicadas podemos progresar con fluidez por el descomunal lapiaz entre grandes y profundas grietas, pequeños neveros y una orografía difícil que puede ser peligrosa con mal tiempo.

A la salida del tortuoso karst nos encontramos con el Refugio de los Espeleólogos, una cabaña metálica que sirve de base para las múltiples expediciones espeleológicas que se realizan en la zona, pues hay 3000 cavidades subterráneas catalogadas en este macizo calcáreo.


Oasis en el karst de anemonas de flores de Narciso 

Retornamos a los pastizales de altura y poco después llegamos a las Cabanes de Pescamou donde seguimos por una pista de tierra que recorre parte de las pistas de esquí de Arette la Pierre Saint-Martín y finalmente llegamos al refugio de Jeandel.