Etapa 28. Refugio de Viadós – Parzán


Distancia: 21,3 km
Desnivel acumulado en subida: 890 m
Desnivel acumulado en bajada: 1.550 m


Punta Suelza desde el valle de Sallena

Río Cinqueta de Añes Cruces y
picos Espadas y Posets
Salimos temprano del refugio de Viadós (1745 m). El tiempo está siendo bueno este año y, como cada mañana, disfrutamos del amanecer. De la oscuridad de la noche pasamos, en pocos minutos, al paisaje azulado de las primeras luces, y a continuación, las cimas comienzan a teñirse de naranja, color que desciende por las laderas soleadas, según avanza la mañana.
Hoy el sendero GR11 parte de la casa-refugio y se dirige hacia el sur. Éste atraviesa un pinar de pino silvestre, cortando algunas curvas de la pista de tierra que accede al refugio desde el valle de Gistain.
Al llegar al camping El Forcallo, próximo a la ermita de la Virgen Blanca, nos incorporamos a la pista. Por un puente, cruzamos el río Cinqueta de la Pez, poco antes de unirse al Cinqueta de Añes Cruces. Luego pasamos junto al campamento juvenil de la Virgen Blanca.
Llaneamos un trecho por Es Plans, donde la pradera se extiende y el río Cinqueta se remansa.
En la cota 1580 m, nos desviamos por la derecha (O) y tomamos la pista con las marcas del GR que nos introducen en el valle del barranco de Sallena, rodeando así las faldas meridionales del Montó (2472 m).
Fuente en camino de Sallena
Iniciamos la larga ascensión al puerto de Urdiceto (2325 m). Al poco nos encontramos junto al camino con una fuente rudimentaria. Recorremos el bosque mixto de pinos silvestres con serbales de los cazadores, mostajos y avellanos, atravesado por continuas torrenteras que descienden del Montó entre los helechos.
La pista lleva hasta la Cabana de Sallena, pero el GR va cortando las zetas del camino, cuando es posible. En una pradera encontramos las Bordas de Licierte (1690 m).
Más al Oeste, hacia donde nos  dirigimos, se impone en la vertiente opuesta del valle la figura de la Punta Suelza (2972 m), una pirámide de pizarras y calizas devónicas sobre una base de areniscas y limolitas rojas y un zócalo granítico.
Mostajo
Tras los pastizales con abundantes enebros enanos del Plan de los Carlistas llegamos al collado de Las Collás (1841 m). Ahora descendemos brevemente al barranco de la Basa, que trasponemos poco antes de llegar al final de la pista en la Cabana de Sallena (1870 m).
En nuestro ascenso por terreno pizarroso, volvemos a adentrarnos en el pinar y más tarde cruzamos el barranco de Montarruegos (1980 m) por un puente de madera.
Llegamos junto a las ruinas de una cabaña desde la que observamos, al norte, las cascadas de Montarruegos. Sus aguas descienden del circo de la Peña Blanca (2685 m), cuyo cordal hace de frontera con Francia.
Barranco de Montarruegos y Peña Blanca
Ahora viene una fuerte subida a una loma, mientras poco a poco se dispersan los pinos.
Por la zona conocida como El Cau (madriguera en catalán), encontramos junto al camino varias depresiones a modo de pequeñas dolinas, aunque en terreno de pizarras.
Entramos en los dominios de canchales y pedrizas de pizarras que descienden del pico de Urdiceto, al norte. Al sur tenemos la esbelta Punta Suelza.
Rebasamos la Cabaña de Urdiceto (2300 m), un refugio no guardado construido en 2009 donde pueden dormir precariamente 3-4 personas. Aunque tiene un hogar con chimenea, no existe leña en los alrededores.
Valle de Sallena y macizo de Posets
desde el collado de Urdiceto
Desde aquí, tenemos la última visión del macizo de Posets-Llardana al sureste, aunque ésta sería mejor si estuviéramos al atardecer ya que ahora, al mediodía, se encuentra a contraluz.
Enseguida alcanzamos el collado de Urdiceto o Paso de los Caballos (2325 m), por el que pasa la pista de tierra que va de Parzán a la presa de Urdiceto (2369 m).
Ésta, junto al ibón que embalsa, está unos metros más arriba, rodeados de un paisaje granítico, al que no accedemos. Por cierto, tampoco veremos los dos pequeños ibones de la Solana de Urdiceto (2335 m) situados unos 300 m más al sur.
Al norte se encuentra el pico de Urdiceto (2596 m), una de las mugas que marca la frontera con Francia. Al oeste tenemos la Punta Fuesa (2866 m), sobre areniscas y limolitas rojas, y en el horizonte, medio oculto por las nubes, las estribaciones de lo que nos parece el macizo de La Munia.
Central Eléctrica de Urdiceto
Al descender del collado, dejamos atrás la cuenca hidrográfica del río Cinqueta y nos adentramos en la del Barrosa, afluente también del río Cinca, en el valle de Bielsa.
Al principio dejamos la pista y bajamos por un sendero un poco caótico entre canchales, pero pronto enlazamos de nuevo con la pista de tierra que lleva a la presa, y que prácticamente no abandonaremos hasta llegar a la carretera A-138.
Sobrepasamos la Central Eléctrica de Urdiceto (1950 m), y tomamos una senda para descender bruscamente el desnivel de su presa.
Comenzamos a seguir el curso del barranco de Urdiceto, que discurre por territorio granítico.
Torrentes del Buixin
Al sur, en la umbría, está el bosque de El Buixín, atravesado por canchales y barranqueras que descienden de la Punta Buixín (2742 m). Lo mismo ocurre en la vertiente de solana por donde transitamos. En medio, el río se encaja en el granito y lo perdemos de vista. En algunos tramos del mismo se practica el barranquismo.
Caminar por la pista se hace cansino, pero lo compensa gozar de la frondosa arboleda que atraviesa. A largo de su recorrido encontramos ejemplares de pinos negros y silvestres, abetos, abedules, serbales, fresnos, avellanos, mostajos, arces, robles, sauces cabrunos, bojes, ...
Al pasar junto a unos ribazos de piedra seca, dejamos a la derecha las Bordas de Puyales (1620 m) y, después de un rápido descenso en zigzag, franqueamos La Avellanera.
Finaliza este camino en la carretera A-138, tras atravesar el puente de la central de la Barrosa (1200 m) sobre el río homónimo.
Cruzamos la carretera y tomamos el sendero GR11 siguiendo la indicación de Chisagües. El camino circula hacia el sur, en paralelo a la carretera, recorriendo un largo bojar que aprovecha a tramos una conducción de agua.

Al rato llegamos a una carretera asfaltada que tomamos a la izquierda (NE) y por la que descendemos de nuevo a la A-138, para llegar a la zona comercial de Parzán (1120 m) y alojarnos en el Hostal La Fuen.

Etapa 27. Refugio de Estós – Refugio de Viadós



Distancia: 11,3 km
Desnivel acumulado en subida: 800 m
Desnivel acumulado en bajada: 960 m


Vertiente occidental del Maizo de Posets-Llardana.
Desde el fugio de Viadós.


Valle de Estós.
Partimos del refugio de Estós (1890 m) hacia el oeste por la senda marcada del GR11. Al principio nos rodean los pinos negros y enebros enanos pero poco a poco, según ascendemos, los prados de alta montaña se van imponiendo y los pinos nos dejarán cuando nos acerquemos a los 2000 m de altitud.
Enseguida aparece un cartel que nos informa del desvío a la izquierda (S) de uno de los caminos de ascenso al Posets, en este caso por la Coma y collado de la Paúl, pero nosotros continuamos recorriendo la vertiente de solana del valle de Estós.
En la cota 1940 m cruzamos el pequeño barranco de la Coma, a menudo seco. Subimos por herbazales, en otoño de un color amarillo-pardo salpicados de azafranes silvestres, pero en verano son de un verde intenso moteados de gencianas y lirios.
Azafrán silvestre
Poco más arriba atravesamos el barranco de Clarabide (2070 m), justo después de que sus aguas se precipiten por una cascada de más de 30 m desde la Pleta de Clarabide.
Esta pleta era un antiguo lago que se colmató y cuyo desagüe ha excavado una profunda hendidura en el umbral rocoso, por donde caen las aguas de deshielo del circo.
Todos estos torrentes drenan los circos de Clarabide, algunos de cuyos picos superan los 3000 msnm. Estamos en el hábitat de marmotas y sarrios, que se muestran esquivos a nuestra presencia, aunque acabaremos encontrándonos con ambos.
A partir de aquí unas marcas rojiblancas más recientes del GR11, nos conducen durante un trecho por la orilla izquierda del barranco (N), sorteando los bloques de roca.
A los 2150 m de altitud se incorpora por el Sur el barranco de la Paúl, cuyas aguas proceden del glaciar de la Paúl, formado bajo la arista norte del pico Posets.
Sobre nosotros, en la vertiente de umbría, están las afiladas cumbres de las Agulles de Posets (2691 m), la Tuca de la Paúl (2698 m) y el pico Royo de la Paúl (2814 m).
Ahora desaparece la vegetación y cortamos en diagonal la vertiente, adentrándonos en un vasto pedregal de pizarras y calizas, que son los derrubios de ladera del Pico Royo de la Paúl.
Cascada de Clarabide.
Cerca ya del collado sorprendemos a un grupo de sarrios que escalan las paredes de este pico para alejarse de nosotros. Al mismo tiempo unos graznidos atraen nuestra atención, son una bandada de chovas piquigualdas que compiten por el espacio aéreo con una pareja de buitres leonados.
Tras alcanzar un falso collado, llaneamos unos metros hacia el Norte y llegamos al Puerto de Chistau o de Estós (2572 m).
En el puerto descansamos disfrutando de la visión del grupo de tresmiles de Ôo, sobresaliendo la punta del pico Perdiguero, al Noreste. A lo lejos, el macizo de las Maladetas asoma por el Este.
El macizo de Posets, que está al Sur, apenas podemos percibirlo debido a su cercanía, pero ya tendremos tiempo de observarlo con detalle desde Viadós.
En la vertiente occidental del collado se impone la mole de pizarras y cuarcitas del Gran Bachimala o Pico Schrader(3177 m) en el límite con Francia, y a su izquierda (S) destaca la esbelta Punta L' Ixabre (2694 m) con su alargada arista oriental.
Al descender del puerto, abandonamos la cuenca del río Ésera y nos adentramos en la del Cinqueta, ambos afluentes del río Cinca.
Accediendo al Puerto de Chistau
Cerca del collado, hay un conjunto de sumideros kársticos por donde penetran las aguas de deshielo y la escorrentía del circo que forman los picos Royo (2869 m) y Chistau (2794 m). Aquí, en el interior de las calizas devónicas, se han formado una serie de profundas simas como la de Raymond d'Espouy, el Nevero, la Cueva de la Plata, y la Grallera, en la que se han explorado 508 m de profundidad y 340 m de longitud.
Bajamos al Valle de Añes Cruces por una suave canal entre prados y afloramientos de bancos de calizas. En toda esta zona, la orogénesis levantó tanto los estratos que muchos aparecen verticales.
Valle de Estós, desde el Puerto de Chistau.
Al fondo las Maladetas
Abajo en la confluencia de los barrancos de Chistau, Añes Cruces y Señal de Viadós, está la Pleta de Añes Cruces y una cabaña de pastores (2050 m).
Cuando llegamos a la unión de los tres barrancos giramos al sur siguiendo la orientación del valle y nos situamos en la margen derecha del Añes Cruces. Salvamos el encajamiento del río de Los Estrechos por un hombro, y a continuación vamos cortando la ladera herbosa mientras asoman por la izquierda (E) las cumbres del macizo de Posets-Llardana.
En la vertiente oriental del valle vemos el barranco del Millá, coronado por el circo que forman los picos de los Veteranos (3125 m) y los Gemelos (3160 m). Detrás de estos últimos despunta la cresta del Posets (3369 m) y más al Sur y cercano, el pico Espadas (3322 m).
Descenso del Puerto de Chistau.
Al fondo la Punta L'Ixabre
Según descendemos vamos torciendo hacia el Este, rodeando la Punta L' Ixabre, al tiempo que el valle se ensancha dando paso a extensos pastizales, mientras en la orilla opuesta, de umbría, se extienden los pinos negros.
Llegamos a las bordas de Viadós (1720 m), cuando el sendero se convierte en pista y en pocos minutos alcanzamos el refugio privado de Viadós (1745 m), fuera ya del Parque Natural de Posets-Maladeta.
Desde este lugar, el panorama que se obtiene de la vertiente occidental del macizo de Posets-Llardana es grandioso.
En primer término están los pastizales y bordas de Viadós, y más arriba vemos el Pinar del Clot.
Sobre éste se alzan los estratos de pizarras y calizas del Devónico que fueron fracturados y plegados durante la Orogenía Alpina, formando una amasijo multicolor de fallas, pliegues y cabalgamientos.

El Gran Bachimala y la Punta L'Ixabre
Para terminar, las montañas dibujan la línea del horizonte, en la que podemos identificar muchas de sus cimas.
Siguiendo su contorno de Sur a Norte encontramos los Picos de Eriste (3056 m) y la Forqueta (3008 m), después el surco del collado de Eriste o de la Forqueta (2862 m), por donde pasa la variante GR11.2 que conecta con el refugio del Forcau-Ángel Orús.
Continúa el perfil por el Tucón Royo (3122 m), y en el centro del colosal edificio rocoso avistamos lo que parece la cúspide del macizo, la cresta y pico de Las Espadas (3328 m).
Sin embargo, más al norte y retirado se encuentra el verdadero vértice, el pico de Posets o Llardana (3369 m), la segunda cumbre más elevada de los Pirineos, tras el Aneto. Se le reconoce por tener 4 picos, los dos externos un poco más elevados. 
Valle  y río de Añes Cruces
Para acabar distinguimos los picos de los Gemelos y el de los Veteranos. Hay que destacar que en total, en el macizo de Posets-Llardana, se cuentan hasta 18 cimas que superan los 3000 msnm.

Etapa 26. Puente San Chaime – Refugio de Estós



Distancia: 9,2 km
Desnivel acumulado en subida: 850 m
Desnivel acumulado en bajada: 200 m


Gorges Galantes. Río Estós

Puente de San Chaime
o de Cubera
Hace unos meses finalizamos aquí nuestro recorrido por el GR11, aunque continuamos andando hasta Benasque porque regresábamos a nuestras casas.
Ahora pues, retomamos la travesía por el Pirineo Sur en el Puente de San Chaime (1239 m), sobre el río Ésera.
En el interior del camping Aneto, cruzamos el puente de piedra, también conocido como el de Cubera, en dirección oeste, e iniciamos el ascenso por un sendero hacia el valle de Estós.
Aunque no lo podemos ver, por estar encajado y oculto por la vegetación, oímos como el río Éstos se precipita hacía la confluencia con el Ésera, lo cual se produce aguas abajo del puente.
Pronto la senda llega al camino asfaltado que da acceso al Hostal Parque Natural, que dejamos a nuestra derecha, y poco después enlazamos con otro camino que procede de la carretera de los Llanos del Hospital, llegando al aparcamiento de Estós.
El valle de Estós se encuentra dentro del Parque Natural Posets-Maladeta. Tiene una orientación Oeste-Este y una longitud aproximada de 12 km, teniendo su salida natural por el Puerto de Chistau (2572 m). 
Río Estós.
Aguas arriba del embalse
Su origen es glaciar, como la inmensa mayoría de los valles del Pirineo Central, estando flanqueado por varios circos glaciares, algunos de los cuales aún mantienen nieves permanentes, que alimentan con sus torrenteras y cascadas el caudal del río Estós. Los materiales geológicos predominantes del valle son areniscas, pizarras y calizas del Paleozoico, aunque en su parte central se halla una ventana de rocas plutónicas hercínicas.
En la vertiente norte del valle se encuentra el Pico Perdiguero (3222 m), junto a una serie de cumbres que también superan los 3.000 metros, como son el Pico del Portillón de O (3044 m), los Picos Sellam de la Baca (3108 m), La Tuca de O (3128 m) y el Pico de Clarabide (3019 m), formando parte su cordal de la línea fronteriza con Francia.
La vertiente sur está ocupada por el macizo de Posets-Llardana, donde se halla la segunda cumbre más alta de los Pirineos, el Pico de Posets (3369 m) y los glaciares todavía activos de Posets-Llardana y de la Paul.
A lo largo del valle y hasta los 2000 msnm encontraremos el bosque mixto de coníferas como el pino negro, el pino silvestre y el abeto, y frondosas como las hayas, álamos temblones, abedules, sauces, arces, tilos, fresnos, alisos y avellanos.
Hayedo en el camino de Estós
En el río habita la trucha y el barbo. En los prados podremos ver ganado pastando y en las tierras altas a sarrios, marmotas y corzos.
Pasado el aparcamiento, continuamos subiendo por una pista de tierra rodeados de abundantes avellanos y matas de boj. Caminamos también entre fresnos y arces junto al Embalse de Estós (1350 m), construido en 1970, y con una superficie de 3 Ha.
Por la Palanca de Aiguacari (puente), cruzamos a la orilla derecha del río Estós. Poco después dejamos a la izquierda la Cabana de Santa Ana, donde un grupo de caballos observan curiosos nuestro paso, mientras pacen tranquilamente al cobijo de las hayas.
Gorges Galantes
Después de flanquear un prado, dejamos a la izquierda el camino que asciende al valle de Batisielles, por donde circula otra variante del GR11 que se dirige a Viadós haciendo escala en el Refugio de Angel Orús. Enseguida llegamos a la Fuente de Coronas (1560 m), cuyo dornajo de madera tiene talladas la luna y el sol, en cada lado del tronco.
Después de reponernos con su agua, continuamos por el cómodo camino que atraviesa el hayedo salpicado de abetos y serbales de los cazadores.
Poco más adelante cruzamos la palanca de Batisielles (1590 m). En la cota 1710 m el GR abandona la pista temporalmente para tomar un sendero que desciende por la derecha.
Vadeamos el Barranco de Montidiego y nos acercamos a las cascadas de las Gorges Galantes. Las Gorges son un encajamiento del río Estós que se ha producido al excavar éste las calizas y pizarras, para salvar los 60 m que separan el llano de Turmo del curso bajo del río. Esto ha formado escalonados saltos de agua y marmitas de gigante de color azul. Unos carteles nos informan de los dos miradores para observar este fenómeno geológico.

Pradera de Turmo
 a los pies del Perdiguero
Las marcas nos llevan de nuevo a la pista para alcanzar la pradera de la Cabana del Turmo (1740 m), cuyo cercado tenemos que atravesar. Atención con dejar los portones en la misma situación en la que os los encontréis. Al norte de este prado se encuentra el pico Perdiguero (3222 m).

Volvemos a cruzar el río por la Palanca Alta del Turmo y un último repecho nos sitúa entre pinos negros y silvestres en el refugio de Estós (1890 m), de la Federación Aragonesa de Montaña y abierto todo el año.

Refugio de Estós

Etapa 25. Refugio Cap de Llauset – Benasque


Distancia: 20,1 km 
Desnivel acumulado en subida: 530 m 
Desnivel acumulado en bajada: 1.800 m 

Enlace al track de la etapa

Macizo de Posets desde el desagüe del Ibón Bajo de Ballibierna


Estany Cap de Llauset, pico de la Solana de Llauset y
a sus pies el nuevo refugio.
Al fondo, el macizo de Besiberri.
Esta etapa se puede finalizar en el puente de San Chaime, acortándola en 3 km, si al día siguiente vas a continuar el sendero GR11 al Refugio de Estós. Junto al puente o cerca de él están los camping de Ixea y Aneto, así como el Hostal Parque Natural, en los que se puede cenar y pernoctar. 
Nosotros hemos seguido hasta Benasque, porque era nuestra ruta de salida para regresar a casa este año. 
Así pues, nos disponemos a seguir recorriendo una parte del Parque Natural de Posets Maladeta, para lo que dejamos el confortable refugio de Cap de Llauset y descendemos para vadear el torrente que desagua el ibón de Cap de Llauset. A continuación comenzamos a ascender entre bloques y la roca granítica que aflora por doquier. Superamos una corta cascada que drena los Estanyets de Arnau y llegamos a la bifurcación del camino. 
Ascendiendo a la Collada de Ballibierna.
A la derecha (N) la Collada de Ballibierna por el GR11, a la izquierda (O) el pico Ballibierna. Seguimos pues las marcas del GR que remontan pequeñas islas herbosas con rododendros, entre los bloques graníticos. Nos aproximamos a la tartera que canaliza los derrubios de las vertientes, en la que penetramos a menos de 100 metros del collado. 
Superado este incomodo tramo, en el que tuvimos que cruzar un corto nevero, llegamos a la Collada de Ballibierna (2740 m), situada bajo el Pico Cap de Llauset (2869 m). 
Aquí nos despedimos de la visión de los Besiberri al Este, y de la cuenca del río Noguera Ribagorzana, ya que entramos en la cuenca del Cinca, a través de su afluente el río Ésera. También podemos contemplar de cerca el pico Rusell al norte y detrás de él vemos asomar el Aneto.
Desde el collado, ibones de Ballibierna.
 Por la derecha, asoma el Aneto.
Al fondo, el macizo de Posets.
De este collado parte una de las rutas de ascensión al Pico Rusell (3206 m). Pero lo que más atrae nuestra atención es la visión del macizo de Posets con su glaciar al oeste, que permanecerá omnipresente durante buena parte de la jornada.
A partir de ahora iniciamos el prolongado descenso a Benasque por el valle de Ballibierna. Primero bajamos por una larga y empinada pedrera a la cubeta de los Ibones de Ballibierna (2460 m), al sur tenemos la Tuqueta de Muyidós (2943 m) (muyidó: donde se ordeña) y detrás la Tuca de Ballibierna (3059 m) y de Culebres (3054 m). 
Rodeamos los dos ibones, el Alto por izquierda (S) y el Bajo por la derecha (N), y después descendemos otro escalón, cruzando el torrente y rodeados de algunos pinos negros y rododendros.
Pleta de Llosás
Llegamos a la Pleta de Llosás (2200 m), que dejamos a nuestra derecha formada por turberas, aguas mansas y pinos negros.
Desde la Pleta vamos a los Prados de Llosás siguiendo aguas abajo el barranco, unión del de Ballibierna con el de Llosás que procede del Ibón y circo de Llosás, al sur del Aneto. Continuamos descendiendo por la orilla derecha del río Ballibierna, cuando surgen junto a los pinos negros algunos serbales de los cazadores y abedules aislados. 
Arribamos al Puente de Coronas (1970 m) que salva el barranco que viene de los ibones y circo de Coronas, al oeste del Aneto. Aquí se juntan el barranco de Coronas de aguas claras y el de Ballibierna que tiñe de rojo las rocas del fondo, por su alto contenido en hierro. 
En este ensanche del valle está el refugio no guardado de Coronas con radio teléfono para emergencias. 
Tuca de Ballibierna y de Culebres,
desde la Pleta de Llosás.
Ahora el camino se transforma en una pista por la que transita un microbús los meses de verano. Nos quedan 13 km de camino cómodo en descenso hasta Benasque. 
Recorremos la vertiente de solana de Ballibierna. Según vamos descendiendo la vegetación es más variada y vemos el pino silvestre, el serbal de los cazadores, el mostajo, el sauce cabruno, el avellano y el boj entre otros y, de cuando en cuando, los praderios abren el paisaje. 
Al mismo tiempo, por la ladera descienden alargados canchales y torrentes como el Canal del Quillón, el de la Mina y el de la Chordana. 
Poco antes de la Canal de Quillón, junto al camino, está la Cabaña de Quillón, un refugio para casos de emergencia. 
Balliberna al fondo del valle.
En la vertiente opuesta predomina el pinar y destaca una zona de tierra rojiza erosionada y despoblada de vegetación, es El Royero, de donde se extraía antiguamente mineral de hierro. En la parte final del valle, el río se encaja excavando una estrecha y profunda garganta, y entonces nos alejamos de él entrando en un hermoso y umbrío abetal con matas de boj, La Abetosa, abandonando aquí la pista momentáneamente para descender bruscamente por un empinado sendero. 
Retomamos la pista y poco después llegamos al cruce que lleva a la zona de acampada del Plan de Senarta (1400 m). En éste dejamos a la derecha (N) el Plan de Senarta y nos dirigimos hacia el sur por la pista y cruzamos el río Ballibierna. Bordeamos el Embalse de Paso Nuevo y descendemos al río Ésera tras dejar atrás la presa. 
La Abetosa
Poco antes de llegar al puente sobre la carretera, hay un poco de confusión porque tenemos dos caminos para llegar al valle de Estós, ambos con marcas de GR. Uno sigue cruzando el puente de la carretera y poco después la deja para tomar la pista asfaltada del aparcamiento de Estós. El otro, que es nuestra opción, deja la pista antes de llegar a la carretera y se desvía a la derecha por una pista de tierra para pasar por debajo del puente y llega al puente medieval de Cubera o San Chaime (1260 m), en el interior del camping Aneto. El GR11 aquí cruza el puente medieval y continúa por la senda que pasa cerca del Hostal Parque Natural y después se junta con la otra opción, cerca ya del aparcamiento. 
Camino de Benasque
Nosotros, en lugar de proseguir por el GR11, nos dirigimos a Benasque por lo que continuamos por la pista en la orilla izquierda del río, dejando el puente de Cubera a nuestra derecha. 
La pista finaliza en la Central de Rigau, donde cruzaremos el río Ésera por un puente de cemento que nos situará en el sendero PR-HU30. 
 Éste transita por la orilla derecha del río por una antigua vereda, flanqueada en ocasiones por muros de piedra seca. El camino circula entre varios cercados donde pace el ganado bovino y caballar, y está rodeado de abundante boj, sauces cabrunos y fresnos. Cuando llegamos a Benasque (1132 m) volvemos a cruzar el río por uno de los tres puentes que permiten entrar en la villa.

Etapa 24. Refugi Conangles – Refugio Cap de Llauset





Distancia: 10,6 km
Desnivel acumulado en subida: 1.200 m
Desnivel acumulado en bajada: 400 m

Enlace al track de la etapa


Estany Cap de Llauset

Río Noguera Ribagorzana junto al Refugi Conangles
El refugio de Conangles se encuentra junto a la carretera N-230, poco antes del túnel de Vielha, en el valle de Barrabés. Este valle forma parte de la cabecera del río Noguera Ribagorzana, que separa las comunidades catalana y aragonesa.
Hasta julio de 2016, esta etapa tenía que finalizar en el puente de San Chaime si querías dormir en un lugar guardado, con comidas y algunas comodidades, ya que sólo disponía en su recorrido del refugio no guardado de Anglios. Sin embargo, nosotros tuvimos la suerte de pasar por aquí a los pocos días de que se inaugurara el nuevo refugio de Cap de Llauset, permitiéndonos partir la larga etapa en dos de longitudes aceptables.
Por el barranco de Ixalenques
La etapa de hoy, hasta el refugio de Cap de Llauset, es corta, pero supera un fuerte desnivel con varios escalones, que la hacen más dura de lo que en principio parece.
Comenzamos en el refugio de Conangles (1555 m), desde el que nos dirigimos hacia el sur, por una pista que sigue atravesando el extenso hayedo de Contesa por la orilla izquierda del río Noguera Ribagorzana.
Una bifurcación nos muestra a la izquierda la ruta de ascensión a los Besiberri, pero nosotros continuamos cerca del río y llegamos a un claro por donde cruzamos la Palanca de Besiberri que salva el barranco del mismo nombre. Ahora aparecen algunos pinos negros, serbales y abedules. Poco después cruzamos el Noguera Ribagorzana por un puente y continuamos por el sendero pegado a la carretera N-230. Lo recorremos unos 500 m, pasando cerca del refugio forestal de l'Hospitalet, hasta el Pont de Salenques.
Barranco de Ixalenques
En el puente sobre el barranco de Ixalenques, nos introducimos en Aragón por un bosque de hayas salpicado de abedules, pinos y serbales de los cazadores. A la entrada del sendero un cartel nos informa de que entramos en el Parque Natural de Posets Maladeta, y de los tiempos a algunos de nuestros destinos: Ibones de Anglios 3h 30', Collado de Ballibierna 5 h 30'. Estos no tienen en cuenta las paradas, a veces inevitables para contemplar el encanto de este rincón.
A partir de ahora vamos a recorrer la vertiente sur del Macizo de la Maladeta, una gran mole granítica donde se concentran 46 cumbres, entre principales y secundarias, que superan los 3000 msnm. De estas cimas sobresale la alineación de picos, de dirección NO-SE, que comienza con el pico Alba (3100 m) y acaba en el pico Russell (3205 m), destacando el de la Maladeta (3308 m) y, por supuesto, el Aneto (3404 m), techo de los Pirineos.
Estany de Anglios y refugio
El camino asciende el estrecho y bello valle por la margen derecha del barranco de Ixalenques (ixalenca: en aragonés mimbrera, sarga). El dosel arbóreo impide que la luz solar alcance el suelo y los grandes bloques de granito, entre los que circulamos, se cubren de musgo y líquenes. El sendero está bastante cuidado y se han instalado algunos bancos de madera. El torrente ruge cerca de nosotros mientras se precipita entre rápidos y cortos saltos, formando algunas pozas.
Al cabo de 1 km, llegamos a un claro donde el camino se bifurca. A la derecha, cruzando el puente metálico que salva el barranco de Ixalenques, está el camino que lleva al circo de Salenques, que está coronado por los picos Russell (3205 m) y Margalida (3239 m) muy cerca ya del pico Aneto.
Estanys de Anglios desde el Collet dels Estanyets
A la izquierda continúa el GR11, remontando el primer umbral de la etapa por un sendero bastante directo, que circula próximo al torrente de Riueño. Según ascendemos disminuyen las hayas y aumentan los abedules, abetos y serbales.
Atravesamos una zona donde se hacen evidentes los efectos de los aludes, con arboles caídos. El denso matorral lo forman helechos y rododendros.
Al norte tenemos las paredes desnudas de la Tallada, cuyas crestas se sitúan entre los 2600 y 2900 m., y al sur la Tuca de Riueño (2404 m) bajo la cual caminamos.
Tras largos y fatigosos zigzag, después de atravesar una colada de bloques graníticos, la pendiente se suaviza, el arbolado clarea dando paso a los pinos negros, y alcanzamos la cubeta alargada que acoge los Estanys de Anglios (2220 m).
Estany Cap de Llauset y Collado de Vallibierna
Sobre una colina rocosa vemos el refugio de madera no guardado, con una capacidad para unas 6 personas. Es tierra de prados y pesca controlada, donde podemos oír los chillidos de las marmotas que avisan de nuestra llegada.
Al norte se elevan los Molars de Anglios (2723 m) y al sur el Pico dels Bous (2602 m) de tierras rojas.
Aquí hay un ramal del GR-11 que va hacia el sur, al embalse de Llauset, pero nosotros seguimos hacia el oeste bordeando por la izquierda los tres ibones de Anglios, y remontamos a la Collada de los Ibones o Collet dels Estanyets (2521 m) al que llegamos tras superar un prolongado canchal con grandes bloques graníticos sobre el Estany Cap de Anglios.
Refugio Cap de Llauset
y pico Vallibierna 
De este collado parte la nueva variante GR11-5, diseñada aprovechando el reciente refugio de Cap de Llauset. El novedoso sendero se encamina hacia el norte cruzando la cabecera del valle de Salenques, pasa al valle de Barrancs por la Collada de Ixalenques (2812 m) y lleva al refugio de la Renclusa, después de atravesar el Pla d’Aigualluts. A continuación, de la Renclusa se dirige al Hospital de Benasque, por los Llanos del Hospital, y de aquí a los Baños de Benasque y el Llano de Senarta, donde se encuentra con el trazado principal del GR11.
Desde la Collada de los Ibones observamos al suroeste los picos de Vallibierna y Culebras, y frente a nosotros (O) está el collado de Vallibierna, que mañana atravesaremos, y a nuestros pies el Estany de Cap de Llauset (2460 m). A la izquierda (S) vemos el nuevo y moderno refugio de Cap de Llauset (2425 m) a donde nos encaminan las marcas rojiblancas, que desciende por otro caos de bloques dejando el lago la derecha.
El reluciente refugio de Cap de Llauset, dispone de habitaciones (un poco justas) para 6 personas, con literas, ducha y baño incorporado. Hay una zona libre en el sótano con cocina, aseos, mesa y sillas. Seguro que acabará siendo un punto de referencia para el GR11 y las muchas ascensiones que se pueden realizar en la zona.